Bloqueos mágicos: ¡Mis hechizos no funcionan!
por Schatten







Cualquier practicante de magia habrá experimentado tarde o temprano que algún ritual no ha funcionado, no ha dado sus frutos, o lo más común: que no haya tenido los resultados esperados sino otros.

Cuando la magia no fluye normalmente es porque hay un bloqueo, un bloqueo en el mago, y esto puede deberse a varios factores. Pues ya sabemos que la magia, lejos de lo que dicen los cuentos de hadas, no es fácil, no es encender una vela y ya está. Los ingredientes son unos cuantos, y solo si están en perfecta armonía parecerá que la magia es fácil y tan simple como aquella frase evangélica de "pedid y se os dará". Pero alcanzar dicha armonía no siempre es tarea fácil.

En efecto hay personas con una capacidad innata para materializar sus deseos, y no tienen por qué ser magos ni haber practicado nunca magia. ¿Dónde está el secreto?, pues en tener una fuerza de Voluntad bien desarrollada, entre otras cosas…

Vamos a analizar todos los requisitos esenciales para que un ritual mágico tenga éxito. Los requisitos de los que voy a hablar son más o menos universales, porque aunque cada mago o cada persona no mágica tiene sus secretos, hay ciertas pautas que todos los humanos parecen compartir.  Como magos podemos experimentar en cada ritual que hacemos y comparar los resultados con nuestros hermanos del  Sendero.

Tras mi experiencia de más de una década practicando magia y brujería por mi cuenta y tras toparme con más de un bloqueo mágico puedo resumir las claves en los siguientes puntos:

-   Deseo Verdadero: Hacemos un ritual para conseguir un objetivo. Si realmente, en lo más profundo de nuestro ser, no queremos conseguirlo, o tenemos miedo de conseguirlo, o por un lado queremos hacerlo pero por otro no, lo más seguro es que fallemos. Todo depende de si las ganas o las no ganas son más fuertes. Muchas veces, nuestro deseo es fuerte, y nos da un poco de vértigo, pero aún así lo formulamos, y de repente cuando lo tenemos delante de nuestras narices, decimos, “mierda, ha funcionado” jajajaja, ¡a cuántos magos habré oído decir esto! ¡Innumerables veces! Por eso resulta que si deseamos algo con mucha intensidad y sinceridad, podemos materializarlo con solo decir un “ojalá……”. Eso, en mayor o menor medida nos ha pasado a todos, magos y no magos.

-   Emoción y Necesidad adecuadas: Esto es muy sencillo, pero de tan sencillo que es muchas veces nos olvidamos de imprimar nuestros rituales con la emoción adecuada, sobre todo si somos magos ceremoniales, ya que dejamos a un lado el instinto y la emocionalidad de la magia primitiva. Si queremos atraer paz, debemos sentirla en el ritual, si queremos enviar odio, debemos sentir odio. Lo semejante atrae a lo semejante. Ley básica de la magia simpática. Si queremos amor, debemos conectarnos con la energía del amor, sentirla, paladearla; eso es unirnos a la corriente, conectarnos a ella para luego poder usarla. Por otro lado, la necesidad mueve montañas. Si tenemos una necesidad real de lo que pedimos, tendremos más fuerza y nos volcaremos emocionalmente con más intensidad.

-   Canal limpio: Como dice un buen amigo mío, no puedes hacer mucho si las aguas están turbias. Por muchas ganas que tengas de hacer una cosa, si no te preparas mental y emocionalmente, no podrás canalizar bien la energía o lo harás a medias, o con una intensidad insuficiente como para que se materialice tu voluntad. Así que antes de nada, hay que aprender a vaciarse, limpiarse meditando para poder ser un canal lo más puro posible y que la energía no encuentre obstáculos.

-   Ego: Otra cuestión relacionada con la anterior es la del ego. En muchos rituales hay que apartar a un lado el ego, o mejor dicho el ego cotidiano. Entramos en ritual y entramos a un espacio fuera del espacio, y en un tiempo fuera del tiempo. Ya no somos las mismas criaturas que vamos a por el pan y venimos de la oficina. Nos retrotraemos a un tiempo original, al tiempo y al lugar de la magia, ya sea por convencimiento propio o por utilizar la creencia como herramienta. En algunos casos gustaremos de abandonar nuestra conciencia humana, o dejarla en un segundo plano, mientras nuestra conciencia animal u otras partes de nuestro subconsciente afloran encarnando distintos arquetipos, dejando que los pasos del ritual sean llevados de manera intuitiva y no programada. Debemos analizar qué tipo de conciencia nos ayudará a sintonizar con nuestro objetivo y darle el poder necesario para que luego sea concretado.

-   Conocer los símbolos: Muchos magos hacen magia en el instante, con una simple afirmación o petición. La voluntad estaba bien alineada. Sin embargo, el ritual tiene un encanto especial, y aunque podamos lanzar hechizos tan solo hablando de lo que queremos conseguir, o sumergiéndonos en el astral, preparar un ritual completo tiene para mí al menos un encanto especial. Disfruto recopilando información de los dioses o entidades, buscando el incienso apropiado, las velas, la música, poniendo a punto mis herramientas mágicas, etc. Es un placer disfrutar de la brujería tradicional por muy aparatosa que pueda parecer. En este punto, hemos de saber escoger los catalizadores y estar al tanto de las correspondencias.  Conocer el simbolismo de los días y las horas, los colores, la posición del sol y de la luna, los inciensos, las hierbas, las gemas... Cuantos más elementos dispongas más llenarás tu mente de impresiones, y al saturarla podrás provocar luego el vacío que el subconsciente necesita para lanzar la magia. 

-   Bloqueos personales: Por situaciones internas o externas podemos sufrir momentos de bloqueo, tanto creativo, como mental, bloqueo de nuestra voluntad, indecisión, crisis…. Es el momento de hacer introspección, consultar y ver qué es lo que nos está bloqueando, si se debe a una  falta de fe en nosotros mismos, a la inseguridad,  el miedo, el estrés, la angustia…  Y para rizar el rizo, siempre podemos hacer un ritual de desbloqueo. ¿Cómo va a funcionar si estamos bloqueados?, pues porque nuestra voluntad de desbloquearnos sea mayor. Todo es un círculo. Todo se toca. Solo se debe evitar ciertas prácticas mágicas cuando se está muy enfermo para no gastar la energía vital. Si la enfermedad es leve siempre se puede hacer un ritual para intentar extraer energía y autocurarnos.

-   Mal de ojo externo o entorno “maldito”: Mucha gente se aburre y se dedica a provocar y molestar a otros magos. La mayoría de veces el mal de ojo no es consciente pero los que llevamos algún tiempo en el tema ya hemos escarmentado en guerras mágicas declaradas por magos envidiosos y rastreros. Vigila que no te estén haciendo magia si eres una persona vulnerable a los ataques mágicos o a criaturas del astral vampíricas como larvas, íncubos y súcubos.

-  Competencia: En ocasiones pedimos cosas bastante difíciles de conseguir como por ejemplo ganar la lotería. Debemos ser conscientes de con cuantas voluntades ajenas estamos competiendo y si merece la pena nuestro esfuerzo. ¿Qué podemos hacer entonces ante una empresa de tal envergadura?: ir fortaleciendo nuestra voluntad y nuestro poder personal poco a poco.

-   El Secreto: Ya sabréis que una de las reglas de oro de la magia es saber guardar silencio. Esto no es por hacernos los misteriosos sobre lo que hacemos o dejamos de hacer. Yo tengo una regla para con esto: solo cuento lo que hago a aquellas personas que quieren que tenga éxito en lo que hago, porque así su buena voluntad se suma a la mía. Siempre hay que guardar algo de silencio porque una de las fases del proceso mágico es la incubación. No debemos hablar ni pensar en lo que hemos hecho, debemos olvidar para que sea lanzado al astral y por la misma gravedad se manifieste. Muchas veces hemos hecho un ritual, nos hemos olvidado de lo que habíamos pedido, y solo al tiempo después, cuando  obtenemos lo que queríamos, recordamos el ritual que habíamos hecho para conseguirlo.

-  Elección fallida de Espíritus Auxiliares: Debemos saber a quién pedir ayuda mágica extra y saber si dichos agentes nos van a ayudar, si van a distorsionar nuestra tarea o simplemente si nos van a hacer la puñeta. Si invocas a varios dioses ten en cuenta de que se deben llevar bien entre ellos. Porque como con los elementales caprichosos, podemos tener incongruencias en los resultados.

-  Compañía humana: Debemos saber elegir también a nuestros compañeros de ritual. Su energía puede ser incompatible con la nuestra y hacer que no nos sintamos a gusto dentro del círculo. Deben ser personas que tengan control mental y que armonicen bien con nuestra manera de hacer magia.

-  Alinearnos con nuestra Verdadera Voluntad: Algunos magos creen que si no estamos correctamente alienados con nuestro SAG no obtendremos grandes resultados en lo que pidamos si lo que pedimos se aleja de nuestra Verdadera Voluntad. Así que lo mejor es orientar nuestra vida y nuestros esfuerzos en una misma dirección para que todo lo que hacemos tenga coherencia y todos los aspectos de nuestra vida se respalden los unos a los otros.

-  Lugar: Si podemos hacerlo en un lugar de poder o que sea simbólico para nosotros , mucho mejor. Está demás decir que se aconseja limpiar físicamente y astralmente el espacio mágico. Hacer un LBRP antes de comenzar es una tarea casi obligada para evitar que entren en nuestro círculo energías no deseadas o que simplemente no contribuyan positivamente a nuestra labor.

Para finalizar os dejo unos pequeños consejos mágicos:

Antes de llevar a cabo tu ritual pregunta al tarot o a las runas qué tienes que tener en cuenta a la hora de realizarlo. Planifica bien todo lo que necesitas, define lo más exactamente posible tu intención, reúne los materiales, conságralos, conecta con ellos, hazlos tuyos. Conecta contigo mismo y ten la mejor actitud posible. Tal vez tengas que repetir el ritual cada x tiempo si no logras ver resultados. Es la hora de pasar a la magia sostenida en el tiempo y de quizá cambiar algún factor que no te haya convencido en el ritual anterior. No tengas miedo de innovar y adecuar tus rituales a tu gusto y necesidades. El mejor ritual será el que nazca de ti, no el que venga en el grimorio más antiguo que puedas encontrar en la tienda más recóndita,aunque hay que decir que hay grimorios que funcionan extraordinariamente bien.

Muchas veces el resultado del ritual es un simple empujoncito, la magia te prepara el terreno, te lo pone frente a tus narices y tu tienes que dar el siguiente paso, así que debéis  ser congruentes con lo pedido y responder a lo que la magia te ha puesto en bandeja. No le deis  la espalda a vuestra propia magia. Conoced vuestras prioridades, tenedlas claras y sed conscientes de lo que tenéis que ofrecer para conseguirlo, lo que hay que sacrificar y ofrendar. Unificad la Voluntad. Visualizad bien. Mandad magia al pasado y al futuro, recread lo que os funciona, y no os rindáis nunca.