El Despertar de la Kundalini y el sistema de la A.·.A.·.
por yemeth


 

Convertida en una de las cuestiones más malamente manoseadas de lo esotérico, el despertar de la Kundalini resulta aun así una etapa imprescindible en el desarrollo del Iniciado que pretende aspirar a los mundos que le aguardan más allá del astral.

 

El término tal como lo utilizamos proviene del hinduismo, y hace referencia a una energía potencial que duerme en la base de nuestra columna vertebral, el chakra Muladhara. Se remonta probablemente al Tantrasadbhava-tantra (Siglo VIII d.C). No obstante, la presencia de serpientes o dragones que hacen referencia al mismo concepto es extraña a pocas culturas; desde la diosa Uadyet en Egipto a la vara de Hermes en Grecia, o, según algunas hipótesis, la serpiente emplumada Quetzalcoátl. 

 

Considerando que este proceso sería común a toda la raza humana, tiene sentido que diferentes culturas la hayan conceptualizado de maneras similares. Recomiendo encarecidamente “Cults of the Shadow” de Kenneth Grant a este respecto.

 

 

Hod y la Kundalini en la magia ceremonial

 

En el sistema iniciático de la A.·.A.·., nuestro encuentro con la Kundalini se despliega en la esfera de Hod, esto es, en el grado de Practicus 3=8. Un prerrequisito para esto, es la completa integración del arquetipo de la sombra.

 

Si la creación de la realidad discurre de Kether a Malkuth, nuestro camino de regreso escalando el Árbol de la Vida puede hacerlo por dos caminos. Uno de ellos es el del místico, el Camino de la Flecha, el camino recto que atravesará Malkuth-Yesod-Tiphareth-Kether. El otro es el del mago, que toma la forma de una Serpiente.

 

En el paso de Malkuth a Yesod, el camino del mago y el del místico son todavía el mismo. Pero es a partir de Yesod que uno es recto y el otro deja de serlo para enroscarse en torno al Árbol. Cuando el mago se desplaza hacia Hod, puede decirse ya que está siguiendo el Camino de la Serpiente. Hod está asociado a Mercurio, quien porta la vara conocida como caduceo, en la que dos serpientes se alzan envolviéndola.

 

La Kundalini es concebida como una serpiente enroscada que duerme en la base de la columna vertebral, donde se encuentra el primero de los chakras, el Muladhara. En el hinduismo, tres canales recorren el eje vertical de nuestros cuerpos, con un aspecto extremadamente similar a la vara de Hermes. Las dos serpientes que acompañan a la vara son aquí Ida (lunar, femenino) y Pingala (solar, masculino), mientras que la vara en sí es llamada Sushumna. La Kundalini es alzada equilibrando el Ida y el Pingala, lo masculino y lo femenino.

 

Así, la labor del hechicero en Hod es despertar a la Kundalini. Pero, ¿por qué ahora y no antes?

 

Anteriormente, para afirmar su grado como Zelator 2=9 en Yesod, el Iniciado ha tenido que resolver la Ordalía de la Sirena o del Vampiro, aquello que Joseph Campbell bautizó como “La Mujer como Tentadora” en su descripción del viaje del héroe. Para superar esta prueba, el Iniciado habrá tenido que renunciar desde una perspectiva amorosa/sexual a una persona (o varias) que pareciera encarnar su anima/animus, y que apareció en su vida debido a la energía-líbido liberada al atravesar satisfactoriamente la Peligrosa Capilla / Visión de HGA que separa el mundo de Assiah del mundo de Yetzirah.

 

¿Qué tiene que ver el anima/animus y el trabajo recién realizado con esto?

 

La Kundalini es precisamente el anima/animus del Iniciado. Utilizando términos de Jung, en el sendero 32 entre Malkuth y Yesod el Neófito se enfrentó a su sombra (su inconsciente personal). Una vez integrada la sombra es el turno del anima/animus, un arquetipo más profundo del inconsciente emparentado con la sombra y que representa el poder personal reprimido. Proyectamos sobre otros el anima/animus cuando aún no ha sido integrado en nosotros como una característica positiva.

 

El iniciado solo va a poder empezar a trabajar de manera fructífera con la Kundalini (que es lo mismo que el anima/animus) una vez haya dejado de proyectarla sobre sus amantes. Y es por esto que sería necesario haber superado la Ordalía de la Sirena antes de trabajar con la Kundalini. 

 

Sin la sombra, el anima/animus tiene vía libre para manifestarse en lo real, y el Iniciado tiene la capacidad de distinguir el arquetipo que está proyectando sobre otros.


 

El grado de Practicus 3=8 en la A.·.A.·.

 

Así, en el sistema de la A.·.A.·. el trabajo del Practicus 3=8 involucra la meditación denominada S.S.S. del Liber HHH de Aleister Crowley, que es descrita como requisito para superar este grado en el Liber CLXXXV. Nótese que este es el verdadero trabajo práctico del grado. El objetivo de la meditación S.S.S. es despertar la Kundalini.

 

El resto de requisitos para pasar al grado siguiente (Philosophus 4=7, que corresponde a la sephira de Netzach) son:

 

- En gran medida de aprendizaje de teoría (qabbalah, Sepher Sephiroth y las correspondencias del 777)

- Desarrollo de habilidades de adivinación, que suponen aprender a percibir más profundamente el astral

- Ejercicios de disciplina sobre la mente (Liber XVI o Liber Turris, y Liber III vel Jugorum)

 

Estos requisitos podrían tomarse como secundarios, aunque el Iniciado que está trabajando en Yetzirah ha de aprender a desenvolverse en el astral y percibirlo. Pero el verdadero avance viene de la mano del despertar de la Kundalini.

 

En relación con esto, no olvidemos que el despertar de la Kundalini es un fenómeno que compete al astral. Por ello, será imposible alzarla si no hemos desarrollado al menos una cierta capacidad de percibir y actuar en el astral.



 

La Kundalini y el Liber AL vel Legis

 

Las referencias de Aleister Crowley a la Serpiente de Fuego son muy directas. Encontramos muchas a lo largo del Liber LXV, pero también en su conocido Liber AL.

 

En el Liber AL vel Legis (Libro de la Ley) en II - 22, se dice:

 

“Soy la Serpiente que da el Conocimiento y el Placer y la brillante gloria, y que agita los corazones de los hombres con ebriedad. Para adorarme toma vino y extrañas drogas de las que hablaré a mi profeta, ¡y emborráchate con ellas!”.

 

Acerca de este pasaje, el propio Crowley comenta que “Hadit ahora se identifica con la Kundalini, el centro de la fuerza mágica en el hombre”. Las “extrañas drogas” nunca son explícitamente reveladas por el autor, pero probablemente se trate del peyote y su principio activo, la mescalina. También se especula con el vino de loto azul. En todo caso, en mi experiencia los enteógenos son útiles para alzar la Kundalini.

 

Encontramos otra referencia un poco más adelante en el Liber AL, II - 26: “Soy la Serpiente secreta enroscada y a punto de saltar: en mi enroscamiento hay placer. Si alzo mi cabeza, mi Nuit y yo somos uno. Si agacho mi cabeza y escupo veneno, entonces hay éxtasis en la tierra, y la tierra y yo somos uno”.

 

En los comentarios al Libro de la Ley, el autor habla explícitamente de que este verso se refiere también a la Kundalini. Indica también que el éxtasis en la tierra es donde “ocurre la unión”, haciendo divinos a los elementos. Este pasaje cobra especial sentido cuando consideramos el trabajo con la Kundalini como un vehículo esencial del mecanismo que dirige al Conocimiento y Conversación del Sagrado Ángel Guardián.

 

Una cuestión básica a tener en cuenta, es que hablamos de la misma cosa cuando decimos Hadit y Kundalini. En la meditación S.S.S. previamente mencionada no hay una referencia explícita a la Kundalini, pero sí a Hadit.

 

Existe otra referencia en Liber AL, III - 4-9: “¡Escoged una isla! ¡Fortificadla! ¡Sembradla de maquinaria de guerra! Yo os daré una máquina de guerra. con ellla aplastaréis a los pueblos; y nadie os presentará batalla. ¡Acechad! ¡Retiraos! ¡A por ellos! Esta es la Ley de la Batalla de Conquista: por consiguiente, mi culto se centrará en torno a mi casa secreta”.

 

¿Qué tiene que ver esto último con la Kundalini? En su Comentario, Crowley da la clave: Cada isla es un chakra, y la máquina de guerra el método meditativo. Para el aspecto práctico de este método, indica como ejemplo “la Sección 3 del Liber HHH”, esto es, la ya mencionada meditación S.S.S.

 

Al escribir sobre la “casa secreta”, hace referencia al Anahata. En esta casa secreta aguarda -aún sin descubrir por aquel a quien van dirigido ese fragmento de Crowley- el HGA.


 

¿Cómo alzar la Kundalini?

 

En este punto he de andarme con pies de plomo, pues cada uno tiene su propia idiosincrasia y algunos métodos se le ajustarán mejor que otros.

 

El sistema iniciático de la A.·.A.·. propone la meditación S.S.S. perteneciente al Liber HHH. Pero como todo en este u otros sistemas, debería ser tomado por el mago avispado como una sugerencia y no como un dogma que pudiera apartarlo del sendero. Si el método no fuera el apropiado para el desarrollo, sería mejor cambiarlo.

 

Un método alternativo es la invocación del anima/animus, o de la propia Kundalini. Identificando sus características puede prepararse un altar en que el Iniciado disponga efectos que relacione con aquello que quiere invocar, etcétera. Realizada la invocación debería esperar en silencio hasta que lo llamado se manifieste en él: Nótese que en caso de despertarse la serpiente Kundalini su primera parada será el chakra Svadhishthana; esto es, muy probablemente la primera etapa de su manifestación tendrá un marcado carácter sexual.

 

La capacidad del Iniciado de silenciar la mente influirá definitivamente en su éxito. Para ello es interesante haber practicado pranayama y asana. La respiración forzada del pranayama facilitará que en el silencio se olvide de que está respirando. La postura forzada del asana facilitará que en el silencio se olvide de su cuerpo. El silencio de los sentidos es clave para percibir la sutil realidad del astral.

 

Sirven también de ayuda los enteógenos, como recomienda Crowley en Liber AL II-22, siempre que el Iniciado sea capaz de establecer una dirección apropiada en los viajes que producen. Estas sustancias pueden magnificar la capacidad del Iniciado para percibir el astral a la vez que intensificarlo. Aunque esto por un lado lo haga más fácil, a cambio tendrá que refinar su voluntad para ser capaz de centrarse en su tarea, sin dejarse llevar por las mareas de un astral exaltado por la sustancia consumida y perderse en su infinitud.

 

Hay más métodos. Kenneth Grant recomienda en “Aleister Crowley and the Hidden God” imaginar a la Serpiente de Fuego con forma fálica penetrando al Iniciado (aunque sus prejuicios lo consideran una práctica más apropiada para las mujeres). También proporciona una larga lista de ideas que incluyen drogas y alcohol, introversión de los sentidos, los veloces giros de los derviches, magia sexual, el uso de la violencia sádica o masoquista, la fórmula budista de la Compasión Absoluta, el éxtasis contemplativo producido por el arte, o la devoción al Absoluto a través de una deidad personal. El autor da más ideas en “Beyond the Mauve Zone” (La Serpiente de Fuego y el Orgasmo Parasexual).

 

Según Jung, este proceso es facilitado mediante la “coniunctio oppositorum”. Esta es también una de las razones por las que hacer pranayama, equilibrando Ida y Pingala:

 

“La Kundalini, sin embargo, solo despierta cuando es impulsada por el hambre. Este hambre aparece a consecuencia de la disciplina espiritual, a través de la conciliación de pares de opuestos. Cuando el proceso externo finalmente reposa, comienza el interno. Kundalini-shakti se alza, y su cabeza se convierte en luz. Este es el proceso de hacerse consciente”. [Jung, “La Psicología del Kundalini Yoga”].



 

El trabajo con la Kundalini

 

Despertada la Kundalini, el Iniciado deberá seguir trabajando con ella y con la unión con aquella parte reprimida de su inconsciente que llamamos anima/animus.

 

Alzándola desde la base, habrá de quemar en el Manipura (tercer chakra) aquello que le impide alcanzar su propósito. Este chakra se corresponde con el sendero 27 y La Torre, y en él deberá equilibrar su lado “masculino” y “femenino” para poder abrirse camino. Esta Torre “rota por la guerra”, apunta Nemo Pandragon en “A Secret Key of Thelema”, se convertirá en el templo sagrado del Arte de la Magia.

 

Este proceso es paralelo al refinado de los cuatro elementos que el Iniciado habrá de equilibrar con el Espíritu en lo alto de la estrella de cinco puntas para construir el templo.

 

Será la fuerza de su Aspiración lo que finalmente permitirá al Iniciado penetrar el Velo de Paroketh y convertirse en Adepto. Cuando el Adeptus Minor (externo) haya habilitado apropiadamente el Templo en su pecho y desbordando Aspiración llame otra vez a la Kundalini dormida, ésta ya no volverá a enroscarse. Pasará a habitar de forma permanente el Templo preparado con tanto esfuerzo, y podrá entonces hablarse del “Corazón Ceñido con una Serpiente”, el huevo Órfico construido por la serpiente y que une lo femenino y lo masculino.


 

Soy la danza que desata tu potencial.

Soy la arrogante serenidad de saberte dueña de tu verdadero poder.

No soy tu Ángel Guardián, pero soy tu puerta a él.

Soy el Poder que te llevará a él.