Austin Osman Spare, Ermitaño del Caos
por Vegtam


 

Austin Osman Spare, un ermitaño del caos


 

Austin Osman Spare nace en el Londres de 1886 en el seno de una familia humilde, el sueldo de su padre se invertirá para tomar clases nocturnas en una escuela de arte, un adolescente Spare las compaginará trabajando en el diseño de carteles y vidrieras.

 

Con 17 años ingresa en la Royal Academy of Art donde además de empaparse de arte clásico logrará exponer con éxito sus obras como nueva promesa del mundillo artistico londinense. Gracias a la fama como joven prodigio logrará con tan solo 18 años publicar su primer libro Earth:Inferno (1904), una mezcla entre libro de arte y grimorio.

 

En él se pueden ver los cimientos de su obra posterior. Contiene una serie de dibujos que sirven de comentario a textos propios y ajenos. Cita a Dante, William Blake o al erudito persa Omar Jayam de quien recoge el titulo de la obra y la idea central “El Cielo y el Infierno están en ti”, la Realidad es creada por nuestros sentidos.

 

Esta idea será central tanto en sus ideas como en la posterior Magia del Caos, que gracias a los avances en neurociencia y psicología dará a este planteamiento un plano más allá del puramente místico de cómo nuestras estructuras psicobiológicas forman el mundo en el que vivimos.

 

Cuenta la leyenda que este poeta y erudito persa fue amigo, o discipulo según la fuente (leáse Los Sufies de Idries Sha) de Hassan i Sabbah, el viejo de la montaña, aquel que dijo “Nada es verdad, todo está permitido”.

 

La estructura de este libro, basada en la presentación conjunta de un poema y un dibujo alegórico, marcará el estilo artistico de las obras más mágicas de Spare. Progresivamente evolucionará hacía sus estelas más características en las que integra imágenes, símbolos religiosos y mitológicos con sigilos y texto escrito en su lenguaje del deseo que serían capaces de resumir simbólicamente ideas y deseos demasiado complejos para sigilos básicos.

 

En este libro, anterior al Libro del Placer, su grimorio más conocido, no solo se pueden observar estos cimientos estilisticos, en él presenta su religión propia basada en la interacción entre Zos y Kia.
En la dedicatoria del libro dice:
“Ni amor ni incienso os ofrezco, Ningún sentimiento ni rima os doy, Sino efigies Egipcias, Extraños escritos Asirios sobre Piedra, Y “El Libro del Kia”. Todas estas cosas que amáis: Extraños Deseos y Mórbidas Fantasías, Tales, os entrego”

 

Esta idea luego la continuará en El Libro del Placer con la entrega a KIA de las creencias y deseos, cual buitre devorador de deshechos, mediante la superación de dualidades en el Ni lo Uno ni lo Otro (Neither-Neither), de hecho aparece por primera el buitre en un autorretrato cargado de símbolismo como el hito que marca el comienzo de su camino mágico... pero no nos adelantemos.

 

 


 


 

 

“Cualquier referencia que utilicemos para reorganizar nuestra experiencia del mundo es un modelo del mundo y no debe confundirse con él”
-Robert Anton Wilson - El Martillo Cósmico Vol.1-

 

 

 

Para empezar, ¿qué es Kia?

 

Como vamos a ver este termino será el eje del sistema mágico de Spare.
Es difícil explicar que es Kia porque como bien dice en el Libro del Placer “El Kia que puede ser expresado con ideas concebibles no es el Kia eterno”, que recuerda a la advertencia que nos dejó Lao Tse hace más de dos mil años sobre el misterioso Tao; “el Tao que puede ser expresado no es el Tao eterno”, así que ya vemos que debemos caminar por el terrenos de lo sútil.

 

La aproximación de Spare más directa y acertada sobre este misterioso KIA sería:
“El Kia que acaso pueda ser expresado vagamente por palabras es el Ni lo uno ni lo otro (Neither-Neither), el Yo sin modificar de la sensación de omnipresencia, la iluminación transcrita simbólicamente con el alfabeto sagrado”

 

Es decir, una Voluntad no alterada por el Yo condicionado -la personalidad construida por la ilusión de los sentidos y nuestra identificación con estos- Esta Voluntad no condicionada según AOS es mágica, y puede ser experimentada a través de un estado de vacuidad, al que Spare denomina el Ni lo uno ni lo otro, y transcrita, es decir, puesta en contacto con el mundo de los fenómenos, a través del Alfabeto de los Deseos, un lenguaje fabricado por el practicante a través de símbolos propios para comunicarse con Kia.

 

Ya tenemos cuatro pilares del pensamiento de Spare pero para comprenderlos hará falta explicar un poco más sobre sus ideas.

 

Lo primero de todo es no olvidar que Austin Osman Spare era pintor,
y su visión artística está fusionada con su visión mágica... Pintaba su brujería, y brujeaba con sus pinturas. Y en ambas cosas mostraba una misma personalidad: Renegado y ermitaño, Spare era un anacoreta urbano, ya desde temprana edad aborreció del mundo cultural y prefirió aislarse, centrarse en crear y no en sorprender, en relacionarse con la gente común de las tabernas y antros londineses de principios de siglo en vez de buscar un sillón en la academía.

 

Esta postura también la mantuvo en un plano espiritual, como se deja ver en una entrevista que le hicieron a los 17 años:

“Todas las fes son para mí lo mismo. Yo voy a la Iglesia en la que nací, la establecida,
pero sin el menor atisbo de fe. De hecho, estoy ideando una religión propia
que encarna lo que nosotros fuimos, somos y seremos en el futuro.

 

Su vía es manifiestamente personal y pragmática, no le vale seguir dogmas ni mitos.
Su trabajo, tanto el artístico como el mágico, siempre vendrán del interior gracias al genio creativo, con quien buscará una comunicación directa y fluida sin creencias que lo limiten y filtren.

Así, repudiará la concentración, las creencias y las ideas previas, porque son como él dice: “la negación o imposición de límites a la potencia de la vitalidad”.
 

 

En cambio buscará la desconcentración a través de la furia creativa, la obsesión mágica -también llamado Genio- como método de creación más cercana a la vacuidad, al Ni lo uno ni lo otro (Neither-Neither), estado que para Spare es el estado de libertad.

 

“La libertad y la energía no se obtienen por sometimiento
ni por desintegración sino por sencillez”

 

 

“La Magia es la reducción de las propiedades a la sencillez, las hace transmutables para utilizarlas de nuevo dando fruto muchas veces”

 

 

La sencillez, la clave de la libertad y de la magia para Spare, solamente se logra superando la ley.
Para él la ley es la dualidad, el principio por el cual los sentidos construyen el mundo a través de los conceptos, el uso de pares de opuestos es la primera forma de esta ley, de la misma forma que el lenguaje binario es el más básico... La ley se supera por vacuidad, por la asimilación de estos opuestos.

 

Ya en ese primer grimorio, Earth:Inferno, escribe bajo el autorretrato del que antes hemos hablado “Sleep is betther than prayer“ -Dormir es mejor que rezar- Es el primer aviso de su base práctica, es mejor buscar un estado liminal entre consciente y subconsciente como régimen mental cercano a esa sencillez clave en la magia -”la capacidad natural y propia para atraer sin pedir”- que el rezo porque según él “pedir es ser negado”.

 

En la zona fronteriza del sueño o el despertar se confunden sensaciones y percepciones, pensamientos y memoria, allí se puede encontrar el Ni lo uno ni lo otro, el estado más sencillo posible - ignorancia del “Yo soy” y el “Yo no soy”- en el que “el ego se convierte en un observador silencioso y lo sabe todo”, como él declara en el Libro del Placer.

 

Neither-Neither, Ni lo uno ni lo otro, será siempre el estado que Spare busque para llevar a cabo sus trabajos. Se consigue a través de la no resistencia a las ideas del Yo, superando esa ley de la dualidad por reconocimiento de los contrarios logrando desvanecer la separación entre el Yo y lo Otro.

 

En un estado de ensoñación es fácil comenzar a experimentar con este Ni lo uno ni lo otro, se mezclan sensaciones y pensamientos, y el tiempo y el espacio se confunden. Es por ello que las antiguas culturas, desde Egipto a Grecia, recurrieran a este estado en sus incubaciones mágicas (Enkoimessis o Hêsychia en Grecia) para buscar la comunicación directa con deidades como Isis, Apolo o Asclepio -y su progenie- y lograr oráculos y asombrosas curaciones.

 

Este estado de consciencia crepúscular es de utilidad para contactar con lo que Spare califica de Atavismos, los diferentes estratos del Inconsciente Universal que personifican todas las experiencias y la sabiduría de todas las formas de vida que existen, han existido o existirán. Cuanto más descendemos en la actividad de la consciencia se entabla contacto con los Atavismos más primarios, hasta la todopoderosa sencillez.

 

Si despertamos estos Atavismos podremos trabajar con sus potencias. Para ello deben ser evocados por medio de sugestiones que solo pueden operar cuando la mente se encuentra en sencillez o silenciada. Spare avisa que en sueños esta evocación es difícil, recomienda el uso de Sigilos y la adquisición de la vacuidad ya que en este estado liminal las ideas del Yo condicionado aún filtran la energía libre de Kia.

 

 

 

 

Spare entonces abre otra posibilidad para llegar a estado del Neither Neither, y es la Obsesión Mágica -o Genio- “estado en el que la mente se encuentra iluminada por una actividad subconsciente evocada de manera voluntaria, por la que el Yo asimila lo que percibe como un rayo, tolerando la libre asociación de conocimientos salt{andose la barrera de las creencias”. Esto es lo que en Magia del Caos vendrá después a practicarse bajo el titulo de gnosis, una auto hipnosis con la que nuestra consciencia opera abrazando lo que nos rodea sin demasiados filtros y con una sensación de lucidez no cotidiana y que es dirigida por nuestra voluntad.

 

 

En la búsqueda de esa libertad comunicativa entre el Yo condicionado y el Yo profundo Spare va un paso más allá buscando un camino directo hacia KIA, y ya sabiendo sortear mediante el genio esa barrera-filtro-censura que suponen las creencias se centra en lograr la reducción de todo concepto al Ni lo uno ni lo otro y elabora la práctica de la Postura de la Muerte. Dividida en tres fases, reordenada y resumida de la siguiente forma:

 

1.Contemplación prolongada del reflejo de nuestro rostro hasta experimentarlo como extraño para debilitar el poder que nuestra imagen tiene sobre la noción del Yo.

2.Tensión física a través del agotamiento y posterior liberación del tono muscular.

3.Llegar a la “Condición de Bostezo”.

 

 

Se trata de un ritual sencillo y efectivo, es mística libre, no busca la unión con ideas elevadas, busca la vuelta a la vacuidad, a la identidad sin forma propia del potencial no manifiesto. La equiparación de Todo con el Yo.

 

No hace falta seguir estrictamente la receta que Spare da en el Libro del Placer de esta técnica para conseguir sus beneficios siempre que uno esté realmente dispuesto a desprenderse de sus sentidos mentales y físicos y ofrecerse a sí mismo en sacrificio para conseguir esa superación de la ley de la dualidad el Ni lo uno ni lo otro durante la condición de bostezo.


 

 

 

 

Spare declara que somos lo que deseamos y no conseguimos, que los deseos son tan poderosos que no piden permiso y contra ellos nada se resiste. Por eso debemos buscar un estado de vacuidad en el que la creencia en nada y el deseo hacia nada no tenga una distinción con desear y creer todo, aceptando cualquier resultado.

 

En vacuidad sacrificamos la frustración del deseo no resuelto, pero también la lujuria de cualquier nuevo deseo por ser resuelto, para conseguir comunicación directa con lo no manifestado, la fuente del deseo, la fuente del verdadero placer.

 

Ante todo, Spare aconseja prácticar este yoga de la Postura de la Muerte periódicamente, hasta llegar a ese centro del deseo -el subconsciente- imitando así el gran propósito, el separar lo sutil de lo espeso como Eliphas Levi lo define.
Lo espeso son las creencias, los deseos, ZOS, lo que construye al Yo condicionado, y lo sutil es la energía de Kia que nutre al Yo no condicionado, el deseo libre, la nueva sexualidad de la que Spare habla en el Libro del Placer con el término de Auto-amor.

 

En esa nueva sexualidad, el mago obtiene placer, como ya hemos dicho, de la unión entre Zos y Kia, generando un éxtasis, por Auto-nutrición, al convertir el Deseo -con mayúsculas, la libido- en un deseo de crear, no de consumir.
Con la superación de las dualidades, se elimina la distinción entre deseos puros o impuros, y la necesidad de verlos saciados... Así nos vemos libres de “la lujuria de resultados” como diría Crowley.

 

La importancia del trabajo con esta técnica de vacuidad es el vivenciar esa energía libre, que es Kia, a la que poder dar la forma de un deseo parcialmente en libertad, aquel que aún no ha caído en la demencia, que para Spare es la concentración -el deseo insatisfecho que nunca puede ser satisfecho queda enquistado en el subconsciente como una energía sin función, que sería fruto de la neurosis del “Yo soy”-

 

Spare propone dos herramientas para revertir esta perdida de energíasv y trabajar a voluntad el desarrollo de Zos usando deseos parcialmente en libertad.

 

Uno es el Alfabeto del Deseo, creado por fragmentos del potencial no manifestado y en el que cada letra expresa cierto aspectos del Kia. El uso de este alfabeto propio induce a manifestar a voluntad esta sexualidad auto-nutrida, es decir, son diferentes formas de traer esa energía en libertad de Kia a nuestro lenguaje de deseos y creencias pero aún así manteniendo cierta libertad original -en el caso de Spare este alfabeto es derivado del lenguaje Enochiano pero otros lenguajes no pictográficos pueden ser explorados-

 

La otra herramienta son los Los Sigilos, que define como “monogramas del pensamiento que sirven para el dominio de la energía, simbolizan el deseo y le dan forma”.

 

Es decir, mientras el Alfabeto del Deseo sería una doma de la energía del subconsciente más libre y secilla, los sigilos suponen su dominación y sumisión bajo una forma mucho más concreta.

 

El sigilo es un vehículo seguro hacía el subconsciente. El uso del lenguaje simbólico protege al deseo o creencia en él oculto de la interferencia del Ego con sus miedos y creencias, permitiendo un tránsito libre hacia el sub-consciente, cercano a Kia, donde cumple su propósito y podrá reencarnar en el Ego, Zos.
Ese tránsito se logra agotando cuerpo y mente, en vacuidad, no mediante concentración.

 

Jan Fries, en su libro Visual Magick comparará acertadamente los sigilos con semillas: “unidades de consciencia que tienen cuerpo-carga e inteligencia, y que tienden a desarrollar su potencial en el mundo real bajo las condiciones apropiadas. Las semillas se crean, transmiten y siembran para conseguir un cambio -cambio en el mundo, en la vida o en la identidad de uno mismo-. Las semillas pueden tener muchas formas, según la voluntad y naturaleza del mago. Pueden ser visuales; o acústicas como las melodías o mantras; pueden ser físicas como la clase de objetos que se encuentran en la naturaleza durante los viajes chamánicos; o pueden expresarse en la danza, los gestos, los rituales o en acontecimientos experimentados”.

 

En un proceso normal estas semillas son plantadas desde la oscuridad por KIA y germinan en forma de deseos en nuestra consciencia -algunas se desarrollan y otras mueren-. En cambio en el trabajo mágico debes ser el operador quien forme esa semilla mediante el deseo-creencia consciente y la entierre bien profundo, para que crezca en el otro lado. Toda semilla de deseo-creencia si germina libre en KIA se desarrollará y será realizada en el mundo fenoménico.

 

Para que se desarrolle debemos olvidar que la hemos enterrado, de la misma forma que no molestaríamos a una semilla real una vez que ha sido plantada en la oscuridad de la tierra.

 

La mejor forma de no molestarla, es decir, de no alterar al deseo-creencia que contenido en su interior, es destruir a la semilla y liberarla así de toda interferencia del Yo consciente y su lujuria por los resultados.

 

Sin una correcta destrucción del sigilo, la consciencia del Yo podrá adueñarse de la acción, pervirtiéndola al desviarla con sus mutables objetivos; la semilla de deseo-creencia, el sigilo, debe quedar subordinado a KIA.

 

La manera más segura para que un sigilo quede ligado a Kia es mediante la práctica de la Postura de la Muerte – o cualquier práctica de vacuidad- puesto que abre una comunicación directa.

 

Pero Spare también propone el intercambio de deseos, por el que ofrecemos en sacrificio un deseo o una creencia, en definitiva una energía, de igual naturaleza a la simbolizada por el sigilo, y así, privándonos de una costumbre o manía podemos hacer que el Yo consciente esté ocupado en mantener este esfuerzo de no llevarla a cabo y se olvide del sigilo lo más posible.
Este sacrificio por intercambio es preferible hacerlo sin la condición de que se lleve o no a la realidad el deseo-creencia del sigilo tranajado. Si nuestra consciencia está fijándose de los resultados para dejar de mantener el esfuerzo no habremoslogrado mantenerlo apartado.

 

Jan Fries simplifica en una frase la fórmula del trabajo con sigilos: “vacíate a ti mismo, crea un contacto con lo profundo, abraza el sigilo, permite que se sumerja, cierra la abertura y olvida”.

 

Hay muchas formas de tratar de desviar la atención de la mente consciente: el hacer su cuerpo-carga de forma aleatoria (dibujo automático o derivas) o trabajar varios sigilos a la vez son algunos ejemplo.

 

Particularmente me funciona encriptar primero el deseo-creencia bajo el prisma del mito, usando metáforas y simbolismos antes de construir su cuerpo-carga, armado de mi propio lenguaje del deseo cuyas letras podrían simbolizar un significado u otro dependiendo del contexto, la compañía de otras letras y las posiciones. De esta manera construyo un laberinto para la propia consciencia en el que se pierda pero a la vez pueda ser capaz de transmutarse a si misma emulando el propósito escondido en su recorrido.

 


La programación lingüistica de razonamiento lineal queda suspendida por un lenguaje simbólico de varias capas de esta forma.

 

Pero es necesario trabajar después con momentos de vacuidad para permitir que se sumerja en el Yo profundo, ya sea por atavismos, genio, estados liminales o la postura de la muerte.

 

 

Si trabajamos con sigilos y los estados de vacuidad con ese deseo-creativo del que hemos hablado -alejándonos del deseo condicionado por el resultado- podemos crear nuestros sigilos con el objetivo de que operen como engranajes transconscientes para movernos a voluntad desde el Yo condicionado hasta el Yo profundo y viceversa.

 

O, como dice Spare, si kiaizamos nuestros deseos, entonces constituirán Karmas rectores, es decir, se convertirán en herramientas de la verdadera voluntad que obliguen a las barreras de la psique a abrirse y poder realizar nuestro trabajo dentro de un camino iniciático.

 

Superaremos al llamado Guardián Menor del Umbral y su poder de hacernos identificar con nuestras creencias y deseos, que son la fuente de nuestro Yo condicionado.
Mediante la vacuidad del Ni lo uno ni lo otro como método de trabajo podremos deshacernos de esta falsa identificación al ser superados los conceptos y trabajados a voluntad mágica.

 

Al entregar en sacrificio a nuestro Yo condicionado para experimentar el potencial no condicionado podremos revivir con un nuevo Zos, un Yo condicionado esta vez a nuestra voluntad. Los sigilos entonces no serán usados como meras herramientas para conseguir cosas, sino como auténticos sellos con los que manifestar el potencial  de la iniciación, o como Robert Anton Wilson llama a este proceso, “un cambio cerebral deliberadamente inducido”.

 

Si fijamos como objetivo superior esta libertad, esta sencillez, habitar en Auto-nutrición gracias al Ni lo uno ni lo otro, las limitaciones que la Magia del Caos tiene como corriente desaparecerían, el camino de la iniciación se alargaría.

 

Para mi esas limitaciones de la Magia del Caos se forman cuando caemos en la lujuria por el resultado... Cuando en magia se trabaja con los símbolos -internos o externos- tendemos a desgastarlos o a ser controlados por ellos: Es decir, tendemos a desgastar la respuesta psico-emocional que nos generan, que no es otra cosa que el subconsciente intentando entablar comunicación con la consciencia a través de ellos, se pierde comunicación efectiva. O al contrario, si son lo suficientemente fuertes se hacen con el control y sientan las bases de cómo vemos e interactuamos con la realidad.

 

En cambio, si tomamos el trabajo de Spare como influencia -más que como guia- y entablamos la comunicación directa con la mente profunda con los sigilos como lenguaje -escrito, pintado, cantado, andado, ritualizado- con el que podemos explorar un camino revitalizante para la intuición y el autoconocimiento.